Por ejemplo, qué tal si los reúnes a todos en la sala de tu casa y les dices que les vas a explicar que la física, la química y el conocimiento a través de la experimentación no son nada aburridos. Demuéstrales que puedes identificar un huevo cocido de uno crudo. ¿Cómo?, tal como nos explican en el portal de Educared Perú:
Sólo necesitas un huevo crudo y uno cocido. Asegúrate que ambos estén a la misma temperatura.
Ponlos a girar a la vez sobre una superficie plana. Uno de ellos sólo se va a tambalear y el otro dará vueltas normalmente.
Tócalos con la punta de tu dedo y uno se detendrá mientras el otro continuará moviéndose.
¿Cuál es el crudo? El que se tambalea y no se detiene cuando lo tocas con la punta de tus dedos. ¿Por qué? Tal como lo explican en Zona de experimentos, “el centro de gravedad del huevo crudo cambia conforme la clara y la yema se van moviendo dentro de su cáscara, lo que causa el tambaleo. El que el huevo no se detenga luego de haberlo tocado se debe a la inercia (algo similar a lo que pasa cuando estás en un carro y frenas de manera repentina: tu cuerpo quiere moverse hacia un lado y el carro hacia el otro). En cambio, el centro de gravedad del huevo duro no cambia porque la clara y la yema se encuentran fijas dentro de la cáscara”.
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